Miguel Conejeros

 
MiguelConejeros
 

¿Cuál fue tu primera epifanía musical ? ¿Cuando tuviste tu primera aproximación significativa con la música?

Yo vengo de un pueblo del sur de Chile, La Unión; ahí llueve mucho, casi todo el tiempo, así que la mayor parte de mi infancia transcurría puertas adentro; y en ese contexto, sin TV ni teléfonos móviles, pasar las horas al lado del Pick Up Phillips escuchando los vinilos de la colección de mis padres era una liturgia casi diaria, muchas horas. Recuerdo que no eran solo las canciones o la música la que me hipnotizaba, creo que era la magia de ver un pedazo de plástico girar generando sonidos que salían por los parlantes, lo que me transportaba a otras realidades; el sonido en sí mismo era la magia… se me viene a la cabeza la imágen de un mono con un espejo... o el monolito de 2001 odisea en el espacio.


Sabemos que tienes un especial acercamiento con el New Wave, Punk - Post Punk, Industrial, Techno por nombrar algunos. ¿Cómo fue que fuiste descubriendo esta afinidad?

Bueno si, esa fue la música que en una temprana adolescencia más me marcó; y esto tiene mucho que ver con el importante legado que nos llegaba al sur vía correo en formato cassette desde Radio Universidad de Concepción gracias a mi tío Marcos Vergara y Felipe Raurich, ambos estudiantes de medicina en ese tiempo; ellos en sus horas extras dirigían el seminal programa de radio “Nueva Dimensión”, y desde ahí venían todas esas joyas musicales que aquí en esos años nadie escuchaba, ni menos conocía… por estos lados estaban todos muy pegados con el rock, el rock progresivo o directamente con el canto nuevo y esa onda más hippie. Un poco más adelante, conocer a Martin Schopf y su mítica maleta de cassettes, en una de sus primeras venidas a Chile también fue algo que me marcó.

¿Influenció el contexto político de Chile en ese momento la determinación estética de tu afinidad con esta música?

Cuando estás inmerso en un ambiente super reprimido, violento, muy poco amigable, rodeado de una estética horripilante; donde el sapeo, la mala onda y la mentira lo controlan todo, es muy natural sentir un rechazo intrínseco a todo lo existente, y es entonces cuando intentas ser independiente y provocador. El contexto impedía irse por las ramas, era el momento de ser directo; por ejemplo, ni la retórica edulcorada de las metáforas del hippismo, ni la alienación de la música progresiva eran algo donde uno podía verse reflejado. Toda esa energía creativa y rupturista de la música Punk, Post Punk, Industrial, new wave, a que te refieres, apelaban a algo nuevo, a una posibilidad de cambio, una reinvención; a una nueva exploración muy lejos de todo lo conocido hasta ese tiempo.

¿Cómo es que surgió tu interés por la música electrónica? ¿Qué elementos de esta música fueron los que te cautivaron?

Creo que una vez más fue el sonido. Sentí que las infinitas posibilidades tímbricas y rítmicas de un sintetizador o una caja de ritmos eran mayores a la hora de ser creativo que una guitarra o un tambor y más aún cuando no vienes del mundo de la academia musical, esas herramientas pueden ser muy útiles. Por otro lado hay otros factores no menores que me cautivaron y me siguen cautivando, como son el sentido estético, la búsqueda de la originalidad en toda la propuesta, algo más allá que solo música y por otro lado el sentido del humor ; esa capacidad de reírse de uno mismo y de todo, de no ser grave y por ello no menos profundo o agudo.

 
ATRECREO-Foto JUAN MARALLA.jpg
 

Sabemos que estuviste mucho tiempo en europa. ¿Qué fue lo que te llevo hasta allá? ¿Cómo es que percibes la producción artística desde esos territorios? ¿Influenció tu estadía en europa sobre tu producción artística? ¿ De qué manera?

En el año 2000 acababa de sacar un disco, el segundo como Fiat600; “El último día” se llamó, que más que un trabajo meditado como un disco en sí, era una especie de compilado de temas que estaba tocando y haciendo en esa época. El disco salió y por esos días en los medios chilensis la música electrónica causaba cierta curiosidad y el trabajo tuvo un poco de visibilidad, todo muy básico eso si… esto junto a una alianza que hicimos con Condormusic – Marciano generó que desde Barcelona nos invitaran como showcase a tocar al Sonar. Yo nunca había cruzado el charco, antes no era tan fácil como ahora; cuando viajas no de turista si no que por tu trabajo la aproximación que tienes al los lugares es muy diferente, esto te permite conocer mucho más profundamente todo lo que rodea tu oficio, te vinculas con lo tuyo a otros niveles. Luego me quedé pegado por europa bastante tiempo. A día de hoy no veo gran diferencia entre los distintos lugares de la cultura occidental; en todos lados es más o menos lo mismo, la historia la van escribiendo los ganadores que no necesariamente son los mejores… para mi la música es una fuente inagotable de inspiración para todos, da lo mismo el entorno o lugar de donde vengas o vivas. Quizás la única diferencia sensible que veo entre el viejo continente y nosotros es el rango etario de la gente que consume información musical y que participa ocupando los espacios de comunicación y comunión alrededor de toda esta cultura. Por allá ví gente de todas la edades, produciendo y consumiendo música, cultura musical; por acá aún es un nicho de mucho adolescente, lo que me parece fantástico, está muy bien! pero una comunidad necesita de todas las energías para poder mover la rueda… como que la gente mayor se deprimió o se embruteció, ya no investiga, su pulsión ya no es la curiosidad. Este simple hecho de tener escenas disgregadas afecta en la manera producir y consumir música, por ejemplo en cómo se enfocan los conciertos y festivales, o el tipo de música que se distribuye, en los presupuestos, en fin, repercute en todo. No es que sea mejor o peor, es algo natural de cada idiosincrasia pero que a mi parecer marca una pequeña diferencia.


¿Crees que el club es una buena instancia para poder escuchar música? ¿ Qué relación tienes con el club?

Desde luego que sí es un buen lugar para escuchar música, cuantas veces puedes escuchar la música a un volumen aceptablemente alto? Y más con una calidad de sonido que transforma la música en algo más allá de un acto mental y lo lleva a un plano físico, donde los bajos te golpean en el estómago y los agudos te elevan y si además ese entorno es un entorno comunitario me parece fantástico; ese impacto físico crea una reacción que alimenta después a la parte más mental …. obviamente no es el único contexto ni lugar para escuchar y apreciar la música, hay muchísimos más lugares! No soy un clubber, pero desde luego por trabajo conozco muchos y te puedo decir que hay clubes y clubes… un club es mucho más que el continente, un club es su contenido; es un espacio que ofrece una instancia para relacionarse y emocionarse en torno a la música..


¿A qué lugares específicamente te gusta ir a escuchar música? ¿Por qué?

A mi básicamente me gusta escuchar música en mi casa. También me gustan los conciertos, la música de autor ejecutada en vivo, de preferencia no en festivales multitudinarios.


En el último tiempo ¿qué discos te han parecido interesantes? ¿podrías mencionar parte de los discos que en el último tiempo has descubierto?

Son muchos y sería una lista más larga que un dia sin pan… aquí algunos nombres sueltos de lo que he escuchado esta semana, no necesariamente descubrimientos … más bien el play list de esta semana…Autechre, Tyler The Creator, Rrose, Paranoid London, Robag Rhume, Tirzah, Young Fathers, varios muchos chilenos ( alto nivel x acá!) , Robert Hood, Equiknoxx, Aphex Twin, Ancient Methods,Drexciya, Liars, Farben, Moodymann, Rbno, Deerhunter, Los Vidrios Quebrados, model500, Mr. Fingers…etc, etc.


En la selección que preparaste para nosotros escuchamos algunos tracks de Ike Yard, Diseño Corbusier, Esplendor Geométrico, D.A.F., Aviador Dro, entre otros. Cómo es que descubriste estos proyectos y que tanto influenciaron tus direcciones estéticas en cuanto a tus procesos creativos? Hablamos de la selección que preparaste para nosotros.

Primero que nada dejar muy en claro que para mi en este ejercicio no hay ni el más mínimo atisbo de nostalgia, sino más bien el simple afán de dar a conocer algunas de las músicas que me han inspirado y gracias a vuestra invitación se me ocurrió que siguiendo la líneas de otros podcast que escuché de Sonora Elástica, podría ser algo didáctico y de utilidad pública.

Toda la música seleccionada, que finalmente fueron 41!!! Temas!!!…es música que me ha acompañado toda la vida, son clásicos de mi propia biblioteca musical, en este caso muchas rarezas y caras b. Creo que el tema más moderno que incluí data del año 86… y el más antiguo del 78. Este período aquí abordado me habla de una música totalmente desprejuiciada, de una búsqueda profunda de originalidad. El hilo conductor es el minimalismo, la experimentación y los sonidos electrónicos mezclados con instrumentos más convencionales y por supuesto, las voces. Si tomamos en cuenta que el protocolo MIDI recién se estandarizó en el año 83, sorprende lo avanzado de la utilización de los sintetizadores en esta época; la mezcla de instrumentos clásicos con las nuevas máquinas que estaban apareciendo invitaban a sus usuarios a manipular las herramientas de manera puramente creativa- intuitiva; no había estándares que seguir y tampoco interesaban… aquí se trataba de sorprender, provocar y proponer sonidos particulares, mientras más raros y diferentes mejor; y esto, a mi por lo menos, me entrega una gran fuente de inspiración.

Una vez terminado el mix, dejé pasar unos días y lo volví a escuchar, (cosa que no suelo hacer, por lo general lo que hago o produzco, una vez terminado, no lo vuelvo a escuchar en mucho tiempo…) y me volvió a sorprender la frescura de la música y lo actual que me sonaba todo en su conjunto; muchos temas podrían haber sido compuestos este año… por otro lado me hizo pensar en la urgencia de ese crossover de estilos que no vemos fácilmente a día de hoy… y que si se puede apreciar en la paleta estilística del conjunto de temas aquí citados. Como que hoy todo es mucho más plano y cuando algo se diferencia, todos gira hacia allá, analizando la propuesta, vaciándola de contenido siendo repetida hasta el cansancio a modo de fórmula ultra asegurada. No hay riesgo… mucho menos en el 96,8% de los djs que vemos cada segundo en las redes sociales.

 
02- mcvinilosblanconegro.jpg
 

Escuchamos a los pioneros DAF en la selección que nos entregaste. Ellos alguna vez declararon “Somos un grupo “Punkero” pero no utilizamos guitarras somos 100% electrónicos”

Bueno es que el punk nunca fué un estilo en sí, o no lo fué por lo menos por lo significativo de la etiqueta. Para mi cuando se empezó a creer que el punk eran la guitarra, los tres acordes, la chaqueta de cuero, la cresta en la cabeza o los alfileres en la lengua, se pudrió todo…se desvirtuó y se empezó a entender como una secta uniformada; en resumen una real y soberana lata! Toda o la gran parte de la música del mix me parece en su esencia absolutamente punk como actitud, sentimiento y declaración… y claro, no necesariamente está hecha con guitarras.


¿Cómo es que concebiste la integración de elementos electrónicos a una música donde las guitarras eran casi una ideología?

La utilización de nuevas herramientas siempre me ha parecido coherente y consecuente con el espíritu de hazlo tu mismo… ese postulado que también se transformó en un eslogan de camiseta, como el Che Guevara, Borges o Machu Pichu, pura carnaza de feria hippie o de postureo fácil… el real punto es: hazlo tu mismo, no esperes a pasado mañana y hazlo con lo que quieras y tengas a mano; como te salga de mas abajo del ombligo… solo necesitas actitud, algo que decir y un buen par de huevos, el resto da igual! El sonido o como suene es algo mucho más abstracto y subjetivo.


¿Sientes que el sonido electrónico actualmente está en deuda con la contingencia cultural o política, y está más orientada a cubrir necesidades más comerciales, hedonistas e individuales? ¿Crees en una “resistencia” desde la pista de baile?

Lo que me parece interesante en estos tiempos es que el individualismo lo absorbe todo, es el carácter profundamente contrario a ese egoísmo que tienen las concentraciones de gente afín disfrutando simplemente de la música, ese abandono del ego para entregarse a un ritual compartido; como las raves o cualquier lugar donde un par de altavoces y la música congreguen a personas en un entorno comunitario de una experiencia compartida, a estas alturas me parece un acto intrínsecamente político; el baile como un sentimiento comunitario es una acción cultural activa y por lo tanto profundamente política, eso creo; desde luego no es la invención del salero, esto es algo que siempre ha existido, algo inherente al espíritu de manada del ser humano y es justamente contrario al afán individualista que conviene sólo a los que quieren controlar y ejercer el poder en beneficio propio. Por esto creo yo que la música de baile más popular siempre ha sido tratada con desprecio en relación a otros estilos como por decir alguno, la música clásica. Y esto básicamente porque estamos hablando de una experiencia sensorial que apela a los sentidos. En una fiesta techno cualquiera puede formar parte de la comunidad, no hace falta tener conocimientos previos para sentirse miembro de una experiencia común… definitivamente estas expresiones que congregan a la gente alrededor de sentimientos en común son cosas muy “peligrosas” a día de hoy; son en sí un poder político más potente que la política usada como la conocemos, que es simplemente un ejercicio de corrupción y decadencia.


¿Hasta donde llegas con tu elasticidad en cuanto a selección musical? ¿Qué tan amplio es tu repertorio de selección ?

El tener un mínimo de cultura musical, el conocer mucha música de distintos estilos por lo menos a mi me sirve para tener un buen background y disponer de la perspectiva necesaria como para hacer un poco lo que uno quiere a la hora de seleccionar el rumbo de una sesión y sobre todo para poder leer el contexto en el que se está desarrollando la sesión o para donde está dirigido el resultado. En el fondo te abre la cancha para poder disponer de ella como se te antoje. A veces me pasa que la música que estoy escuchando no la puedo poner en locales por demasiado tranquilas, excesivamente radicales o quizás desfasadas y para esto creo que es importante saber entender qué es lo que se comunica, para quien y donde, siendo estos los únicos parámetros a la hora de seleccionar; a partir de aquí uno va manejando la sesión, llevándola a tu propio territorio.


Qué diferencias crees que hay en los espacios que existen para desarrollar propuestas artísticas en la actualidad y los que pudiste presenciar hace ya algunos años atrás en tus inicios en la música?

Obviamente la precariedad de recursos antes era mucho mayor, pero el entusiasmo de algunos actores siempre ha estado y al final eso es lo que hace que las cosas funcionen. El paisaje va cambiando, las modas, la ropa y la gente mucho más, pero el espíritu y las ganas de crear nuevas realidades siempre ha existido a pesar de los mayores o menores grados de dificultad del entorno. Por otro lado el tema música y negocios siempre ha sido un puzzle algo no muy afín, un matrimonio complejo que no todos logramos entender pero que tiende a condicionar el aparataje necesario para que las cosas funcionen.

La precariedad y la falta de recursos, en algunos casos, se ha transformado en un gran componente para la creatividad y la definición de una estética, incluso siendo clave para la conformación de ciertos géneros al interior de la música ¿Cual es tu apreciación acerca de la sobrecarga de información, tendencias o estilos, a la que se puede acceder hoy día a través de internet y cómo es que percibes el acceso deliberado de instrumentos, softwares y hardwares ofrecidos por el mercado? ¿Qué incidencias crees que tiene esto sobre la producción artística?

Siempre he creído que tocar música en vivo tiene que ver con la comunicación. No es tocar para la gente, es algo así como tocar junto con la gente. En definitiva es algo inclusivo.

Las nuevas tecnologías pueden ser herramientas muy útiles para lograr transmitir lo que uno quiere comunicar, pero de todas formas el fetichismo por las perillas y potenciómetros nunca ha sido lo mío.

A mi me gustan las cosas simples, que al parecer también son las más complicadas de lograr… me gusta trabajar rápido, sin pensar mucho las cosas y para mí muchas de las herramientas actuales son perfectas porque me permiten trabajar de manera directa e intuitiva. Lo muy rebuscado y complicado no me gusta. Lo que tenga que salir resultará en un instante, sin muchas vueltas. Me interesa la conexión lo más inmediata posible entre mi cerebro y la interface, sin mucho problema, ni grupo; como hace la corriente eléctrica a través de un enchufe. Los sentimientos tienen que pasar rápido de tu cerebro al computador para que no se pierda parte de la energía por el camino. Darle demasiadas vueltas a una mezcla o a un track solo logrará empeorarlo, a mi por lo menos me pasa eso y nada peor que no haber apretado el botón Rec!

¿Cómo nace Fiat600?

Una de las cosas que me atrajo al principio la música electrónica era el hecho de que había ese abandono del ego, ya no eran nombres propios sino que eran siglas, como por ejemplo, Model 500, Altern 8, etc. etcétera. Ya no era el nombre y apellido, no se jugaba con la figura del músico sino que ahora la música era más importante, el proyecto tenía que ver más con el desarrollo de la música si y ya se abandonaba la figura del rockstar y la carita del cantante. ; ahora los Dj tienen hasta logotipo y eso nunca me cuadró mucho. A mi me gustaba ese enigma por ejemplo de los primeros discos de Autechre, sin carátulas, sin nombre, sin información, entonces ese misterio que rodeaba a la música electrónica hacía y hace que uno se centre más en el sonido mismo que en la figura de la persona que lo está desarrollando. Y bueno me sentí cómodo con el formato y me quedé ahí; pienso que tener una banda para mi es algo complicado a día de hoy; desarrollar la música solo con mis tiempos, mis propias reglas y mi propio lenguaje tiene sus pro y sus contras, pero ha significado un desarrollo personal y musical curioso e interesante que me permite tomar mis propias decisiones, jugar con mi propia estética y abocarme a un lenguaje personal.

Con el tiempo empezaron a aparecer más equipos, más cosas, aprender a usar más máquina, entonces podía ya producir solo y montar mi pequeño home studio para trabajar con mis referentes, mis imágenes... Cuando se trabaja en una banda te reafirmas con tus compañeros y cuando uno trabaja solo eso no existe;. Nunca sabes, siempre hay inseguridades y barreras que tienes que pasar totalmente solo, nada facil por cierto.

¿Qué ha pasado a partir de Fiat600 ? Háblanos de tu panorama actual de de producción.

Si bien actualmente estoy vinculado a la pseudo escena chilena de clubs, fiestas, raves y festivales que están muy interesantes con todo lo que está sucediendo y hay mucha gente haciendo música muy buena en este país, no pertenezco a ninguno de los colectivo así como cien por ciento; no me caso con nadie porque como decía antes me gustan mis propias reglas, mi propio lenguaje y mi propio estilo. Me interesa la escena por este intercambio que sucede cuando uno toca en vivo porque me mantiene fresco, al tanto de lo que sucede, me mantiene en contacto con otros músicos, con otra gente, con otra escena y con otras generaciones. Sin embargo me interesa mucho el lado más vinculado con otras expresiones artísticas (como el disco KAFKÜDENGUN, que lo hice para el Museo de Arte Chiloé) me gusta trabajar con artistas de otras disciplinas como gente que hace videos instalaciones y performance para desarrollar mi carrera o como se pueda llamar mi bagaje musical. Me interesa hacer crossover con otras artes incluso con el diseño de gente que está haciendo ropa, pintura y arte. Me interesa ese lado crossover entre la música y otras expresiones artísticas porque igual a mí me aporta en ideas y frescura para tomar otros rumbos con la música.

Si bien es cierto hay un boom de música, encuentro que tampoco es del todo fresco lo que está sucediendo no sólo en Chile sino que en el mundo, hay un cierto estancamiento a nivel creativo en lo musical siempre hay decepción y siempre hay cosas que sorprenden y te hacen pensar en otros límites. Pero me parece que por esos lados esos crossover entre música y arte experimentación se me abre la cabeza y se me abre un mundo gigantesco que a la hora de sentarme con las máquinas me inspira.

¿Cómo es que percibes la relación de Chile con la música electrónica? ¿Puedes hablarnos un poco de todo el movimiento de contracultura cercano al Trolley, de la gente que venía llegando de europa con música electrónica fresca como Martin Schopf y de cómo fue ser parte de esta escena en el contexto chileno de ese tiempo?

Chile tuvo un inicio con la música electrónica muy anterior a la venida de Martin Schopf y Ricardo Villalobos y toda esta gente, que se remonta a la escuela de música experimental de la Universidad de Chile y de la Universidad Católica, en el cual hay referentes muy importantes de la música electroacústica, habían tres pilares muy importantes que son José Vicente Asuar, Juan Amenábar y Gabriel Brncic, este último está vivo aún , ellos ya tenían un desarrollo de música muy cercana a lo que fué la música concreta, muy contemporáneo a John Cage toda esa movida de música experimental, de hecho el señor Asuar construyó el primer computador para hacer música electrónica en latinoamérica, de hecho la máquina aún existe, hay un documental que sacó el sello Pueblo Nuevo sobre Asuar. Todo eso con el golpe de estado se hizo mierda, hicieron mierda los laboratorios y se rompió esa tradición, ahora se está retomando pero de a poco. Ahí había todo un mundo de música electroacústica que se desarrolló que estaba muy a la vanguardia en este país, es gente que venía de la composición musical pero que tomaron la música a partir del desarrollo de máquinas y de trabajar con otro lenguaje que tenía que ver con Cage, Stockhausen, Varese mucho más cercana a esa tradición. Ya ahí en ese momento había un movimiento muy seminal de la música electroacústica. En este sentido digamos que esta “proto-música electrónica” o electroacústica era muy anterior a nuestra aproximación a la música más punk o experimental que surgió en la escena en esos años en el Trolley. Todo esto se hacía a pulso y con muchas ganas, los lugares teníamos que abrirlos nosotros, tampoco habian recursos, siempre nos conectabamos los 4 músicos en el mismo amplificador y tocábamos, eran las ganas de hacer cosas. Mi enfoque siempre fue más por el lado de la electrónica, con mi hermano vendimos un fiat 600 que teníamos para comprar instrumentos, de ahí viene el nombre “Fiat600” y siempre pensamos que si queríamos hacer música que suene diferente teníamos que comprar instrumentos diferentes, en vez de comprar una batería acústica compramos una batería electrónica y un sintetizador Roland SH 101 que lo conectábamos vía syncro, ya que en ese tiempo no existía el midi, y así empezamos a desarrollar nuestra música, costaba mucho tener lugares para tocar, de partida el nombre que nos pusimos “Pinochet Boys” era invitar a los pacos a las tocas, todas las tocatas terminaban con un problema, llegaban las pacos, nos agarraban a patadas, nos íbamos presos y quedaba la caga’ siempre, pero había un espíritu que era más fuerte que nos hacía no tener miedo sino que ir hacia adelante. Se hicieron tocatas entretenidas, todo era muy precario, pero no menos interesante, también hay poco registro por lo mismo, porque no era como ahora que cada uno puede tener un home estudio y grabar y desarrollar otras cosas. Nosotros tocábamos en vivo, grabábamos los ensayos, pero los cassettes se perdieron. Pero bueno ahí dedicamos bastante tiempo a eso y así fué más menos. Después cuando vino la pseudodemocracia se acabó como toda esa historia y todo se puso un poco más mainstream entre comillas.

Con respecto a Martín Schopf y toda esta gente que vino en una época acá a Chile, trajeron todo el sonido de Frankfurt y estaban muy metidos en la electrónica. De hecho ellos estaban en primera línea allá también. Estaba Atom Heart (Atom TM) y toda esta gente que vino acá y que encontró terreno fértil acá porque hubo gente como nosotros que se sintió identificado con lo que hacían. Ellos trajeron bastante información, fue importante la “repatriación” de toda esta camada y luego de esto sí que surgieron muy buenos productores en Chile. También yo creo que es no menos significativo ese carácter isleño que tenemos los chilenos porque estamos en el culo del mundo, estamos súper aislados entre la cordillera y el mar, entonces hay un sentido en la idiosincrasia de la personalidad que es bastante intimista e introvertido y en ese sentido la música electrónica encontró terreno fértil aquí.

Si bien todo la avanzada de músicos relacionados con la electroacústica en Chile de la que hablamos anteriormente contribuyeron enormemente al contexto del país, toda esta música se hacía en espacios bastante cerrados y su circulación se daba más bien entre las mismas personas que se relacionaban con las instituciones universitarias y otras instancias de corte más académico. ¿Crees que todo lo que se generó en los 80tas en el Trolley y toda esa estética más visceral ayudó para que el lenguaje de la experimentación y la música electrónica fuese algo más abierto a las culturas populares?

Todo el movimiento electroacústico y todo eso pertenece a un mundo más académico y por lo tanto un poquito más elitista o más de nicho y en cambio lo que se formuló después tenía más que ver con la cultura pop y con movimientos mucho más populares y atañen como a un sentir un poco más qué tiene que ver con la celebración y con otro tipo de cosas. Si bien es cierto que no son desvinculantes uno del otro es verdad lo que se dice, uno pertenece a un mundo un poco más cerrado y el otro a algo que se abrió y ayudó a expandir esta música para que mucha más gente conociera y también se atreviera a presentar sus propias propuestas que un poco es la importancia que tuvo todo eso, haber podido ser un poco la punta de lanza de algo... haber ayudado a ir con el machete abriendo camino entre la selva de la mala onda y en ese sentido sí que hay una importancia. Es más, yo creo que el mayor legado más allá de los discos y la música de los Pinochet Boys y de toda esa época fue justamente eso haber sido como ese puntapié inicial a pesar de la coyuntura complicada, haber tenido el coraje el valor y el ímpetu de haberlo hecho. Yo creo que eso es el mayor legado de todo lo que sucedió a nivel más popular con respecto a la música electrónica de vanguardia popular.

Sabemos que desde 1980 hasta la actualidad, constitucionalmente en Chile todas las manifestaciones artísticas y en general todo lo que tenga que ver con el pensamiento crítico y las ideas han sufrido una devastadora precarización por parte de la herencia de la dictadura militar acrecentando la imposibilidad de espacios genuinos de producción artística y cosificando las obras para su distribución sobre una sola dirección de mercadeo.¿Cual es la relación que tienes con las dinámicas económico/sociales actuales de Chile y como es que logras orientar genuinamente tu producción artística en este contexto?

La dictadura fue una mierda realmente traumática cuya alargada sombra oscurece hasta el día de hoy las calles de Chilito entero… pero no olvidar que los responsables de eso no fueron solo los milicos; obviamente a los milicos no les da con la única neurona que tienen para planear y llevar a cabo una empresa tan sofisticadamente maquiavélica; aquí los mayores responsables fueron civiles, muchos de ellos aún están en el poder. Tampoco vamos a dejar pasar a los más grandes traidores de la historia reciente de nuestro país como fueron todos y cada uno de los partícipes de la nefasta concertación, estos traidores, desleales que pudieron haber cambiado el rumbo de nuestra historia y lo único que hicieron fue forrarse egoístamente y dar la última palada de tierra sobre el cadáver aún tibio de nuestro país.

A partir de aquí ya no se puede tener ningún tipo de esperanza de que esto pueda ir a mejor. Esta sociedad ya fué y no merece el esfuerzo de nuestras energías por querer cambiar nada. Ahora toca mirar para otro lado; hacia nuestros pares, con nuestras propias reglas e intentar alejarse lo más posible de este fallido sistema, no es fácil pero se puede avanzar sin pisar los miles de pisa-palitos que nos van poniendo para que no seamos capaces de mirar a nuestros vecinos a los ojos. Se empieza a ser urgente huir de este enfermante individualismo que se va imponiendo día a día.

Personalmente prefiero centrarme en lo que realmente vamos a legar a nuestros hijos, en las cosas importantes, esas que nos quieren hacer creer que no son las fundamentales porque no requieren de transacciones monetarias; y que en mi caso son el compartir cultura, acceder al conocimiento; la educación, el respeto entre nosotros y con nuestro entorno… y para esto que hago? ,Cual intento sea mi aporte?, pues simplemente trato de organizar sonidos a los que generosamente se les podrían definir como música; intento construir instancias que transmitan alegría o reflexión o como mínimo algún tipo de estímulo para nuestra vida espiritual. Todo el resto de inventos a estas alturas de la pichanga me están importando un soberano huevo!. Desde ahora juego en el mediocampo, soy solo un volante de contención.

Fotografía: Juan Maralla/ Yvonne Trigueros

 
 

Sigue los proyectos de Miguel

SoundCloud

Facebook

Instagram: @f600miguel

 
 
 
Sonora Elástica